PRÓXIMO MENSAJE DESDE ANAHEIM, CALIFORNIA
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Mira aquí las predicas en video de Dante Gebel.

Jacob tiene lo que cualquier hombre en los tiempos de la Biblia anhelaba tener: tierras, esposas, hijos, siervos, ovejas; pero le faltaba el favor y la bendición de su hermano Esaú, y eso bloqueaba su vida. Cuando tienes el favor de Dios pero no tienes el favor de la gente, todo te cuesta el doble, todo requiere de un mayor sacrificio. ¿Y cómo logras que la gente te bendiga de verdad? ¿Qué hacer para recibir su favor, además del favor del Señor? La primera parte de un mensaje que quedará grabado en las tablas de tu corazón.

En algunos momentos de nuestro vivir, un dolor o una pérdida nos puede llevar a una oscuridad donde ni el sueño nos da un descanso reparador. La oscuridad se instala en tu corazón, sea por una relación que se destruye, un hijo que se rebela, un revés financiero o un sueño que se muere antes de cumplirse. Y en esos momentos te preguntas: ¿Cuándo se terminará esta oscuridad? ¿Quién decide cuándo se termina?… Tú lo haces, no Dios. Tú puedes salir de la oscuridad cuando digas: Señor, no importa lo que Tú hagas, yo te amo incondicionalmente; sin importar si intervienes o no, yo te seguiré adorando; convertiré mi lamento en gozo, y edificaré sobre huesos secos, porque sé que Tú no cambias, eres el Dios de los montes así como el de los valles; eres el Dios de la luz y también el Dios de la oscuridad. Un mensaje alentador.

Naamán fue a ver al ungido para que lo sanara de la lepra, sin imaginar que tendría que moldear su carácter antes de zambullirse en el Jordán y ser sanado. No todo es fácil cuando te encuentras frente a la unción. Probablemente tendrás que enfrentar situaciones que te llenarán de frustración al no cumplirse tus expectativas; momentos que te obligarán a tomar decisiones que pondrán en conflicto tus convicciones más profundas. Cuando aceptas la unción, vivirás con la presión de servir al Señor y hacer las cosas bien todos los días de tu vida porque es tu obligación moral, espiritual, ministerial y personal. ¿Estás dispuesto a pagar el precio del aceite de la unción?

¿Qué hacen estos débiles judíos levantando muros? ¿Se les permitirá continuar ofreciendo sacrificios? ¿Terminarán en un día? ¿Resucitarán de los montones de polvo, las piedras que fueron quemadas?… Nehemías responde a los ataques de Sambalat como todo gran líder: inspirando fe, alistándose para el ataque y presionando para que avance la obra. De igual forma debemos responder nosotros ante situaciones adversas. Debemos siempre recordar que nuestra fuerza está en el Señor, nuestra riqueza en los cielos y que todo lo podemos lograr con Cristo en el corazón. Un mensaje inspirador.

Al enterarse Nehemías que su pueblo está devastado, se embarca en una jornada por demás osada y audaz: la reconstrucción de los muros de Jerusalén. Pero antes de emprender la travesía a la ciudad sin murallas, Nehemías pide tres cosas al rey persa. Son las tres cosas que él necesitaba para su misión y esas mismas tres cosas necesitamos hoy nosotros para que nos vaya bien: cartas reales que nos identifiquen y nos den autoridad, maderas nuevas para construir sobre piedras viejas y un ejército que nos proteja en el camino. Cuando salimos equipados para la misión, logramos victorias aun estando en territorio adverso y hostil. ¿Estás preparado para tu jornada?